domingo, 13 de junio de 2010
el secreto de sus ojos
Lo que ví me impactó sobremanera, desde la primer escena hasta la última, todo eran preguntas y suspenso, más preguntas y un final de ésos que te dejan con una sonrisa permanente.
Días después he pensado y repensado en lo que ví, sobre todo en ésos pequeños detalles que en la segunda vez que entré a aquella sala (sí, no lo pude resistir y volví a entrar, de nuevo en última función) me parecieron lo mejor de la película: los gestos que indican una actitud, la forma en que una mirada dijo mucho más que todo ése diálogo inconcluso, ese intento fallido de cerrar la puerta porque parecía que algo de lo más relevante se diría, un "temo" que se transforma en "te amo" por obra de los años y un portarretratos boca abajo que da las pistas de lo que ocurrió aquella noche que te caías de borracho y que no sabías que sería la última.
Los ojos como ventana del alma, como palabras que se recitan y dicen más, mucho más de lo que deseáramos o quisiéramos a veces, ah! ojos delatores, si fuéramos más conscientes de su lenguaje muchas cosas no necesitarían palabras. En mi primer visita a la sala de cine le dí al título de la película poca importancia y la asocié a un pasaje específico, ahora sé que es una constante en toda la película y es parte trascendente de lo que viene al final.
La historia me ha ido sacudiendo conforme transcurren los días, aún sigo pensando en ésa frase inolvidable que el amigo del protagonista espeta en un bar y que ha sido la frase más presente en mi memoria: "una persona puede cambiar de nombre, de calle, de cara..pero hay una cosa que no puede cambiar...no puede cambiar de pasión" y eso me ha movido a pensar no sólo en las pasiones de los protagonistas, sino en mis propias pasiones y las de la gente a mi alrededor
Será cierto que una verdadera pasión resiste a los embates del tiempo de ésa forma? quiero pensar que sí, quiero también pensar que con el tiempo se puede tener más de una pasión a la cual asirse, como ésa pasión que me induce a oscuras salas de cine en busca de historias que me conmuevan y me tengan pensando por tiempo indefinido.
miércoles, 9 de junio de 2010
Earthshipbuildingueando en el paraiso del burro.
Marleen subió la cuesta a la vera de los manzanos, algunos de los burros pastaban allí. Junto a la huerta tenía el todoterreno. Encendió el motor, empezaba la agitación del fin de semana. Salió del paraíso del burro hasta Arobes y aparcó junto a la parada del autobus. Muy pronto se apeó un chico con una mochila, un viernes soleado en una mano y una pala en la otra. Era yo.
La hospitalidad reinó desde el primer momento. La charla vibraba a ritmo wwoofer, entre el holandes, el alemán, el inglés y el español. Cada uno pillaba lo que le tocaba. Poco después llegó Mark Eastgate nuestro facilitador.
Limpiando la finca unos helpxers habían encontrado 250 neumáticos. Lo que podía ser un problema se convirtió en la propuesta de emplear las técnicas del earthship building para construir dos muros. Fuimos convocados para ello. Finalmente sólo conseguimos construir uno. La tarea resulto más laboriosa, lenta, es inceible todo lo que cabe dentro de un neumático. Sin duda, lo que más disfruté de la técnica fue el rebocado, prepararlo y aplicarlo.
El momento de parar a comer era de lo más grato. Los alimentos deliciosos y el ambiente y la charla nutritivos. Dormíamos en nuestras tiendas de campaña arrullados por los autillos. Ha sido un fin de semana ideal para sembrar amistades!!!
Un abrazo
sábado, 24 de abril de 2010
Coachella Cronicles I
Pero todo empieza desde que uno decide tomar un avión para Tijuana y cruzar por la frontera más transitada del mundo. La impresión de que algo malo está pasando en Tijuana te la quieren hacer sentir desde que bajas del avión. En las bandas donde uno recoge su equipaje se encuentran vigilando, a parte de los guardias de las policías acostumbradas, los soldados de la marina Mexicana. Esto ya en sí da un aire de zona de guerra, pero luego la impresión de abrir mi mochila y encontrarme con un estuche de lentes que no era mío no hizo más que poner a trabajar mi cabeza, ¿quién me lo echó? ¿por qué abrieron mi mochila? ¿que trae adentro ese pinche estuche?
Derivado de la imagen que nos crean los noticieros todos los días, no pude evitar sentirme nervioso al pensar que probablemente alguien ya me estaba queriendo embarcar en un negocio chueco.
La cosa no fue pa tanto, si eran unos lentes chafas que le quisieron robar a alguien y seguramente ya no más buscaron a quién "devolvérselos".
De ahi del aeropuerto, hay que tomar un autobús que te lleva a la frontera, ahi, te bajan con todos tus triques para que pases por la oficina de la aduana y verifiquen que no llevas intenciones de malearles su país. Mientras esperábamos en la fila del lado Mexicano antes de cruzar a la oficina, nos tocó presenciar como un joven Mexicano que probablemente sintió que era fácil entrar y salir por ahi, intentó regresar a nuestro país por la puerta en la que todo mundo sale del mismo y ademas sin documento alguno. El joven no hizo gala de habilidad y en menos de dos parpadeos los dos policias fronterizos ya lo habían tumbado al piso e intentaban esposarlo mientras nuestro paisano luchaba por safarse; luego con un grito de "ayúdenme" intentó encontrar apoyo en los connacionales que estabamos esperando en la fila, pero pos ni como. Luego llegaron otros 2 guardias, uno de ellos de peso respetable, el cuál se le subió en la espalda al incauto para ya inmovilizarlo.
Después de esta nueva estampa de la frontera y de una espera como de una hora, por fin entramos al servicio de aduana. Delante de nosotros unos novios jóvenes y guerreros que iban al mismo festival pero con la particularidad de que ellos no llevaban boletos, así de barbas! El agente aduanal, (un tipo de razgos orientales) que los atendió, empezó bromeando con ellos y después hizo uso de su posición para ponerlos a temblar y con ellos a nosotros. El muy jijo, al ver que los cuates no llevaban ni boletos les empezó a exigir un comprobante de domicilio del tipo de, recibo de telefono, luz o agua:
-"no señor no traemos"
-"pos no pasan"
Afortunadamente para nosotros esa disputa duró el tiempo suficiente para que se desocupara el otro agente aduanal y nos tocara el alivianado.
De ahi, ya solo fue cruzar por detectores de metales y máquinas de rayos x con las maletas y ahora si, ya estamos en Gringolandia, ahi, pasando en San Isidro volvimos a tomar el autobús que nos llevó a San Diego, una ciudad que no está a más de 20 min de la frontera y en la que ya se nota la diferencia de uno y otro país, pero de eso, les contaré mañana...
sábado, 3 de abril de 2010
Falco naumanni
El miedo está allí. A veces ganar un poco de seguridad te ayuda a dar el siguiente paso. Otras veces es fruto de los pequeños gestos.
Había llegado hasta el mirador de Hoyo, una ruta que me encanta pues me cuesta, incluso mucho. La tarde se iluminaba con un sol sabroso y nubes mullidas llenas de texturas pastaban tranquilas por la sierra de Guadarrama, dibujada en la cercanía. Cerré mis ojos arropado por el silencio, por mi respiración y por el viento.
Sentí. Cuando abrí los ojos ví posado junto a mí, a un brazo de distancia, un cernícalo primilla. Nos dimos un susto y emprendió el vuelo. Se trataba de una hembra. Su mirada amarilla se ha mudado a mi memoria. Los lunares de sus arenas alas transmitían cobijo, montaña, yerbajos. Fué un momento tan intenso que me llené de vida. Un extraño ejercicio de reflexión, el cernícalo y yo, vivos, cercanos, unidos.
Durante la bajada decidí hacer caso de los foros, no frenes tanto, bien dicen.
Quiero la montaña y doy gracias por esos instantes que me inundan de vida.
Abrazos
lunes, 29 de marzo de 2010
Detenerse en la rutina un momento para abrazar
Feliz cumpleaños querido Galo.
jueves, 25 de marzo de 2010
Un relato trenzado con Mallory (ficción)
El tiempo y el espacio se habían hecho finitos, incluso suspendidos. No había impulso posible y por tanto no existía un salto posible. Sumergirse en el agua fría no sucedería. El miedo había detenido al tiempo. Entonces, la finitud fue imposible de contener. Se desbordó. El tiempo se desencadenó en una vertiginosa sucesión. No había impulso posible ni salto posible, pero el tiempo era de nuevo inmenso. La piel se había secado al sol, los tucanes susurraban en las copas de los árboles. No iba a saltar, recogió sus cosas y se marchó.
Irvine había sido devorado. Saturno se encargó de ello. Un último impulso, ¿lúdico? Y nueve años después el piolet seguía allí.
Se cayó. En un primer momento no podía respirar. Pero la vida le inundaba. Al borde de la muerte todo el cuerpo reacciona afirmando la vida, el flujo vital viaja hasta los rincones más recónditos, animando, reconstruyendo. Sin duda es un gran momento. Pero la vida que inundaba a Mallory encontró un cuerpo que ya no la pudo contener. El frío es vida. Lo último que sintió fue la vida.